Primero de mayo, abril 30, 2005
El primero de mayo se conmemora el día
internacional del trabajo. Supongo que la costumbre hará que los que
viven del tema - los llamados agentes sociales - salgan a la palestra y bla,
bla, bla. Es decir, hablen mucho, pero no
digan nada; y, aún más lejos, hagan algo efectivo y bueno para
los que han de ganarse la vida trabajando.
Estoy pensando que a la difícil realidad
laboral española actual, año 2005, se une la inexistencia de una definición
clara de "trabajador", y, consecuentemente, de sus características,
necesidades y reivindicaciones concretas y específicas. Porque, por ejemplo, en
el supuesto de que los trabajadores estuviesen todos ocupados en el mismo
sector profesional, ¿las reivindicaciones y la
problemática laboral de los sin papeles serían o son iguales a las de
los
legales?; ¿o, la de éstos últimos similares a las de los nacionales? No,
creo que no. Ni tampoco lo son las del empleado en el
sector público de las del privado. Ni las de los de las
grandes empresas y corporaciones con las de los de las medianas y pequeñas
empresas. O las
de la alta dirección con la del resto de la plantilla. Sin embargo, cuando
se habla de pensiones, subidas salariares y carestía de vida, horarios, retribuciones,
retenciones fiscales, riesgos laborales, etc., se meten, juntas en el mismo montón y saco único de lo laboral.
Lo que quiero decir lo ilustraré con algunos ejemplos:
- En
cualquiera de los grandes bancos españoles, la edad, el importe y condiciones
de jubilación, del "empleado"
clasificado como alta
dirección no tienen nada que ver, ni siquiera parecido, con
las que rigen para el resto de la plantilla. Cito el último y por ahora más
sonoro caso de los
ex-directivos del SCH que entre fondo de pensiones y otros conceptos se
llevaron por jubilarse miles de millones de las antiguas pesetas. Lo cual,
además, la Audiencia Nacional ha ratificado como ajustado
a Derecho.
- Siguiendo con el mismo Banco- aunque
advierto que lo
mismo pasa en muchas otras de las grandes multinacionales españolas- la plantilla
es presionada y a veces hasta coaccionada
a jubilarse con sólo cincuenta y pocos años. Mientras, el presidente de la
entidad y el director general tienen más de sesenta y cinco y todas las miras
de permanecer en sus cargos por mucho tiempo más. ¡Larga vida, pues, al César!
- No hace mucho, creo recordar que en la
provincia de Barcelona, fue localizada una industria de confección en la que inmigrantes
chinos sin papeles trabajaban, de día y de noche, en condiciones de esclavitud.
- La siniestralidad laboral en España es una cifra creciente y alarmante con, en
muchas ocasiones, un final mortal para la víctimas. Muchas de las cuales son
extranjeros, con o sin papeles. Ejemplos recientes nos lo ofrece el buque
gallego que se hundió arrastrando consigo a la tripulación (españoles,
africanos e hispanoamericanos). Más reciente aún lo hallamos este lunes de
Pascua con el accidente automovilístico
ocurrido en Villamiel (Toledo), en el que entre los fallecidos se encontraba
como único español el patrón y el resto de las víctimas eran extranjeros. Para
terminar citaré el escandaloso caso, al menos para mí lo es, del trabajador que
quedó tetrapléjico y recibió una indemnización que un Tribunal Superior de (in)Justicia
de Cataluña desestimó fallando a favor del empresario recurrente. El
trabajador, pues, quedó sin indemnización. ¡Y no pasó nada!
_______________
5
de abril 2012: He
corregido algunas cosillas de este
comentario que entiendo de actualidad. Al mismo tiempo, detallo a continuación
las direcciones de algunos otros comentarios relacionados con este mismo tema
de “lo laboral”:
http://silvia-leyendoperiodistas.blogspot.com.es/2008/05/vidas-paralelas-vi-de-lo-laboral-y-del.htmlhttp://silvia-leyendoperiodistas.blogspot.com.es/2008/06/justicia-inicua-diciembre-15-2005.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario